Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad” Recibido (Received): 2023/10/27
Vol. 7, Núm. 3, pp. 13-24 Aceptado (Acepted): 2023/11/28
ISSN 2661-6904
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de los 13 niños con sobrepeso, 8 de ellos tienen alto consumo de estos alimentos y representan
un 7,1% del total de todos los niños.
Por su parte, los dos niños con obesidad uno de ellos representado por el 0,9%, también
consume estos alimentos. En relación a contener en la lonchera por lo menos una porción de
fruta igual la lideraron los niños con bajo peso con el 12,75%, mientras que los niños con
sobrepeso son del grupo que menos consumen este tipo de alimentos, ya que solo tres de
ellos representados por el 2,7% los consume.
En el consumo de líquidos como agua, refrescos naturales, infusiones saludables,
cocimiento de cereales o jugo de frutas, nuevamente lideraron la lista los niños con bajo peso
con el 22,3%, seguido de los niños con peso normal con el 17%. Con respecto al consumo
de alimentos demasiado elaborados como tortas, budines, empanadas, kekes, hamburguesas,
etc. Los resultados muestran que tienen un alto consumo de alimentos constructores el grupo
de niños con sobrepeso con el 8.9%, mientras que con el 0.9% un niño con obesidad.
En relación a lo planteado, es oportuno indicar que los autores Termes et al. (2020),
expresaron que es muy importante la educación nutricional hacia los niños en edad escolar y
resaltaron la implementación de un plan de alimentación en España, como el que se revela a
través de Programa Nutriplato(r), con el cual se manifiesta que para obtener la alimentación
equilibrada de los niños, se debe aplicar una herramienta visual y didáctica, que se basa en el
método de plato, adaptado a la promoción de la diabetes mellitus para la población en edad
escolar. En relación al planteamiento de la dieta mediterránea, como la más indicada para los
niños que presentan malnutrición por déficit o por exceso, Cano et al. (2019), resaltan que
debe estar caracterizada por el consumo de una alimentación relativamente alta en pescado y
carnes blancas, cereales y leguminosas, frutas y verduras; una cantidad relativamente baja de
carnes rojas; y, en forma moderada. La grasa usada en las comidas es mayoritariamente aceite
de oliva, lo cual puede conducir a los niños escolares a una alimentación saludable.
Es así, que los resultados obtenidos en el estudio son comparables con los de Acosta et al.
(2018), quienes encontraron que, en torno al consumo de determinados alimentos, un 24%
de estudiantes afirma consumir embutidos, bollería, chucherías, azúcar y refrescos. Además,
se encontró que, del grupo de estudiantes, un 13.4% presentaron sobrepeso y un 4.1%
obesidad, reflejándose en la presente investigación resultados parcialmente similares en torno
a los porcentajes de niños que presentaron malnutrición por exceso, pero con porcentajes
menores, ya que en esta investigación los niños con sobrepeso alcanzaron el 11,6% y los
niños con obesidad el 1,8%.
Conclusiones
La valoración en el estado nutricional en los escolares de la Unidad Educativa Particular
“Teresa Azucena Carrera Loor”, demuestra que la suma de los niños que presentaron
malnutrición por déficit y por exceso superan notoriamente a los niños con peso normal,
siendo más alarmante la categoría de bajo peso, detectando un problema de atención
oportuna, que debe tener una intervención y corregir a tiempo en la toma conciencia por parte
de los padres o cuidadores en velar por la salud alimentaria de los niños y niñas que se
encuentran en pleno crecimiento, para lograr evitar daños temporales o permanentes en su
estado de salud.
Adicionalmente, en los niños y niñas escolares de edades entre 6 a 11 años, se logró
observar que, en los hábitos alimentarios, se encontró bajo consumo de alimentos