Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/05/26
Vol. 6, Núm. 2, pp. 36-48 Aceptado (Acepted): 2022/08/10
ISSN 2661-6904
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Otro valor a discutir es el correspondiente al indicador valores en el cuidado, mismo que
tiene relación con los valores éticos que denotan la personalidad, el comportamiento, la
competencia cognitiva, la habilidad para interpretar, resolver y tomar decisiones para actuar.
Es decir, la noción de competencia es relacional, reúne tareas que tiene que desempeñar en
determinadas situaciones. Se trata de un enfoque holístico: integra y relaciona atributos y
tareas, permite que ocurran varias acciones intencionales simultáneamente, toma en cuenta
el contexto y la cultura del lugar de trabajo. Tomando como referencia todo lo anterior, se
puede determinar que la enfermería es la única profesión que fundamenta su enfoque
primario en suministrar cuidados, los que son direccionados mediante la base de la actuación
de la disciplina en donde se encierra la coordinación del cuidado del paciente, el liderazgo y
los principios de organización integral.
Asimismo, se aprecia el desarrollo de capacidades y actitudes para funcionar en un
escenario complejo como son las instituciones hospitalarias. Es entonces que la cultura de
los cuidados se encuentra caracterizada por grupos enlazados en una red de relaciones
sociales, valores y metas comunes que sirven, además, como estructura base de las
intervenciones de enfermería (Muñoz y otros, 2018). Estos resultados conllevan a realizar
cambios para mejorar, buscar estrategias para revertir estos valores que preocupan a la
institución como formadora de profesionales de la salud que están en contacto con
individuos, que en ocasiones se encuentran vulnerables.
Los empleadores refirieron que el 50% de los graduados tienen coherencia en los
conocimientos teóricos y prácticos que convergen en la práctica clínica donde se evidencia
la praxis profesional. En tal sentido, se puede indicar que el cuidado involucra
responsabilidad para asumir los actos implicados en el mismo, guiado por el conocimiento y
las competencias prácticas, determinan la dimensión del hacer del profesional de enfermería.
En otro estudio se exhorta que el hacer se caracteriza por la reflexión sobre la acción de
cuidar, confiriéndoles a los profesionales de enfermería las habilidades clínicas requeridas
que le admitan proporcionar un cuidado seguro y competente. En relación con la competencia
hacer, se debe considerar en el proceso de formación de los profesionales reflexivos y la
práctica de enfermería, están sujetos a paradigmas de resolución de problemas, toma de
decisiones clínicas, las que conllevan al desarrollo de las competencias (Cordero y Salinas,
2017).
Con respecto al conocimiento efectivo en el cuidado, la mayoría de los empleadores
contestaron que la práctica de enfermería se concibe como un campo de experiencia, en
donde los aspectos cognitivos, de comportamiento, de integración de habilidades, valores y
creencias son aplicados al cuidado del individuo, de la familia, de la comunidad y de sus
cuidadores. Asimismo, la aplicación de la promoción de la salud, en el 44,44% de los
encuestados, evidencia que los graduados tienen el conocimiento y la práctica extramural en
la atención comunitaria, promueven la importancia de la educación a través de diferentes
técnicas para llegar con programas de salud para mejorar los hábitos de higiene y bienestar
social. Sin embargo, otra competencia de mucha relevancia para los empleadores de salud
ocupacional valora y analiza el funcionamiento y estructura familiar y promueve la
participación comunitaria e intersectorial (Paravic, 2010).
Por otra parte, de acuerdo con la actualidad que se vive a nivel mundial por la pandemia
del COVID 19, es importante fortalecer la atención primaria en salud y concientizar que esta