Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
96
Cuidar al cuidador es la clave
Taking care of the caregiver is the key
Alejo, Betty Pastora 1
1 PhD. en Educación, Máster en Tecnología y Diseño Educativo, Licenciada en Enfermería. Universidad
Tecnológica Israel, https://orcid.org/0000-0002-9837-3264 bettyalejo2012@gmail.com
Resumen
Los adultos mayores en dependencia requieren cuidados especiales, siendo sus familiares
los responsables de tal actividad. Ello ocasiona sobrecarga intensa en los cuidadores.
Objetivo: Diagnosticar el nivel de sobrecarga intensa que presentan los cuidadores de
adultos mayores en situación de dependencia residenciados en la parroquia urbana Centro
Histórico de Quito, con la intención de recomendar una guía para el autocuidado de los
cuidadores. Metodología: La investigación es de carácter descriptiva-proyectiva, con un
diseño de campo-transeccional donde se empleó la técnica de la encuesta y como
instrumentos dos cuestionarios. Uno para conocer aspectos socio-demográficos y otro
para conocer la opinión de los encuestados en relación con su nivel de sobrecarga.
Asimismo, se utilizó un baremo para una mejor comprensión del análisis de los datos.
La población está conformada por los adultos mayores que asisten a la consulta en el
hospital del Día Centro Quito. La muestra fue de 102 cuidadores. Resultados: Los
resultados reflejan que los cuidadores están sometidos a una sobrecarga intensa por la
labor de cuidar a su familiar, lo cual pudiera afectar también su salud física y mental.
Conclusiones: El cuidador requiere de una educación sobre cuidado-autocuidado, y de la
autorregulación emocional en la dedicación del cuidado.
Palabras clave: Adultos mayores, dependencia, cuidador, sobrecarga.
Abstract
Dependent older adults require special care, and their relatives are responsible for such
activities. This causes an intense burden on caregivers. Objective: To diagnose the level
of extreme overload presented by caregivers of older adults in a situation of dependency
residing in the urban county History Center from Quito, to recommend a guide for
caregivers’ self-care. Methodology: The research is descriptive-projective, with a field-
transactional design. The survey technique and two questionnaires were used as
instrumentsone to know socio-demographic aspects and another to see the
respondents’ opinions about their overload level. Likewise, a scale was used to
understand the data analysis better. The population is made up of older adults who attend
the consultation at the Hospital del Día Centro Quito. The sample was 102 caregivers.
Results: The results show that caregivers are subjected to an intense overload due to the
work of caring for their family members, which could also affect their physical and
mental health. Conclusions: the caregiver requires education on care-self-care and
emotional self-regulation in the dedication of care.
Keywords: Older adults, dependency, caregiver, overload.
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
97
Introducción
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2015), el envejecimiento supone
una serie de daños vinculados a las moléculas y células, los cuales se van acumulando a
través del tiempo y reduciendo progresivamente la capacidad inmunitaria o reservas
fisiológicas, dando paso a variadas enfermedades que deterioran la salud. Por
consiguiente, esos cambios en la salud no se dan por igual en todos los individuos, más
bien tienden a estar vinculados con el tipo de vida que ha tenido la persona, su genética
y las transiciones vitales tales como la jubilación, carencia de afectos, depresión,
sensibilidad, fallecimiento de la pareja o de familiares, entre otros.
Cabe resaltar, que la OMS (Op. Cit.) señala que en la actualidad las personas poseen
una esperanza de vida superior a los sesenta años, ya que en todos los países se está dando
un aumento progresivo en la cantidad y en términos relativos de personas mayores.
Complementariamente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU, 2019), en el
informe Perspectivas de la población mundial, explica que:
Para el año 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65
años (16%), más que la proporción actual de una de cada 11 en este 2019
(9%). Aunado a que una de cada cuatro personas que viven en Europa y
América del Norte podría tener 65 años o más. Se estima que el número de
personas de 80 años o más se triplicará, de 143 millones en 2019 a 426
millones en 2050. (p.1)
Esta información da a comprender que los países, en conjunción de esfuerzos con los
organismos internacionales, en sentido general, han hecho y seguirán haciendo esfuerzos
para dotar a la población mayor de una mejor calidad de vida a través de cuatro factores
fundamentales: cambiar la forma de pensar, sentir y actuar respecto a la edad, fomentar
las capacidades de las personas mayores, prestar servicios de atención adecuados a las
personas mayores y dotar de asistencia a largo plazo a aquellas personas que lo requieran.
No obstante, lo anteriormente señalado permite inferir que el envejecimiento es algo
irreversible, y supone, como lo indica Alonso et al. (2007), dos tipos de instancias. La
primera es el envejecimiento primario que es producto de los cambios o transformaciones
que se ocasionan por causas naturales atribuidas al paso del tiempo, y que, de no
manifestarse otros fenómenos que afecten esa evolución natural, puede dar lugar a una
vejez saludable. En segundo lugar, está el envejecimiento secundario que, además de
enfrentar esa transición temporal (envejecimiento primario), se ve resentido o acelerado
producto de la aparición de otros agentes como son las enfermedades.
En cualquier caso, pero con mucho más énfasis en el relacionado con el secundario,
se genera una disminución esencial de las defensas físicas o reservas energéticas de los
adultos mayores, dando lugar a una situación de fragilidad en sus organismos y a la
necesidad de ser sujetos condicionados a cuidados especiales, configurándose así un
cuadro de dependencia. Es decir, aquella situación en la cual los adultos mayores no
pueden valerse por sí mismos en el ejercicio de sus actividades del día a día y, por tanto,
dependen de los cuidados que le dispensen otras personas, generalmente sus familiares.
La dependencia está en una relación directa con la pérdida de autonomía que puede ser
individual, parcial o totalmente.
En consecuencia, de acuerdo con Forttes (2020), la dependencia no solamente afecta
a los adultos mayores, puesto que es una condición que nace con la propia vida y se
convierte en una situación de riesgo en el proceso evolutivo vital de la persona, que puede
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
98
presentarse motivada por cualquier enfermedad o accidente. Esta aclaración es pertinente
para no caer en el error de considerarla exclusivamente de los adultos mayores.
Por otra parte, Delgado (2018) refiere que, en los adultos mayores existen dos tipos
de dependencia la física y la psíquica. La física guarda relación con la incapacidad,
parcial o total de los movimientos y del esfuerzo físico. La psíquica, está referida a la
pérdida parcial o total de la autonomía mental, es decir, la lucidez en cuanto a lo que
sucede y a la memoria a corto plazo.
Con relación a los niveles de dependencia, la misma autora refiere que, desde el punto
vista físico existen tres: leve, grave y severa. La leve se expresa cuando la persona adulta
requiere alguna ayuda para realizar determinadas actividades, como por ejemplo pararse
de la silla, subir las escaleras, entre otras; la grave está vinculada a una ayuda mucho s
frecuente y acentuada a los fines de la realización de actividades cotidianas como pueden
ser ir al baño, atender llamadas telefónicas, subir escaleras, vestirse o desvestirse; en
cambio, la severa está relacionada a un cuidado permanente a los efectos de hacer valer
a la persona en todas sus actividades diarias, como por ejemplo comer, vestirse, asearse,
entre otros requerimientos (Delgado, 2018).
Por otro lado, la dependencia psíquica tiene tres niveles: la leve cuando se manifiestan
lagunas mentales; la grave con manifestaciones de demencia más frecuentes, como la
reducción en el lenguaje, el adulto apenas balbucea, presentación de desorientación,
confusión, depresión, alegría inusitada y agresividad, características estas que pueden
generarse y así mismo desaparecer. Por último, la severa cuando ocurre la pérdida de la
autonomía psíquica, solo expresa escasos momentos de lucidez, desorientación total y no
hay comunicación coherente (Delgado, 2018).
En el contexto ecuatoriano, Forttes (Op. Cit.) afirma que: la expectativa de vida al
nacer ha aumentado en un 63, 4% desde el año 2020, donde las personas pueden vivir
hasta los 83 años o más” (p.9). Esto pudiera generar un aumento significativo de adultos
mayores que requieren cuidados al ver prolongada su existencia. En efecto, el indicador
de dependencia de cuidados para adultos mayores de Ecuador, como lo señala Aranco et
al. (2018), era de 2,5 para el 2015, ratio que aumentará para el 2050 hasta 7, 2.
Asimismo, se tiene, de acuerdo al Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES
2018), que el mayor volumen de adultos mayores está concentrado en las provincias de
Guayas y Pichincha con 289.866 y 230.522, respectivamente, lo que representa en
términos relativos un 6, 8 % y un 7, 4 % de las poblaciones totales de esas provincias. Se
resalta que, en el Ecuador, la población de adultos mayores no hace uso de los servicios
para la residencia hacia el cuidado del adulto mayor que brinda el Estado a este tipo de
población (p.16).
Al respecto, Salazar et al. (2019), sostienen que el cuidar a personas mayores, y s
cuando no tienen autonomía de movimiento, requiere por parte del cuidador una atención
esmerada y muy sacrificada puesto que la misma genera estrés, sobrecarga, alteraciones
emocionales y desequilibrio en su vida personal y con el resto de los miembros de la
familia.
Asimismo, la Universidad San Francisco de Quito (2022), muestra que el proceso de
cuidar a un adulto mayor generalmente se prolonga en el tiempo, lo que pudiera dar lugar
a una situación de dependencia entre el cuidador y la persona adulta mayor. Tal situación
pudiera impactar en la salud del cuidador generando en él estrés, aislamiento social e
incluso sentimientos de culpa. A esto se une el hecho de que no cuente con una
información acerca de cómo cuidar a los adultos mayores con grado de dependencia.
En este sentido, García (2021), explica que, es importante que el cuidador disponga
de un tiempo suficiente para desconectarse de la situación que involucra cuidar un adulto
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
99
mayor en pro de su salud mental, para disfrutar de mismo y amistades y al mismo
tiempo salir, divertirse. Para ello, es importante pedir colaboración a otros miembros de
la familia de forma tal que no se recargue de tantas responsabilidades. Por ello, las
personas cuidadoras que se entregan a su rol de manera intensa, según Martínez (2020),
desarrollan un sentimiento de culpa, se olvidan de disfrutar su tiempo libre, de tener vida
propia.
Por otra parte, Colino (2019) indica que, es muy posible que se den conflictos entre
los miembros del grupo familiar debido a que regularmente recae en una persona la
responsabilidad para cuidar al adulto mayor, lo cual genera distanciamientos familiares.
Entonces, el cuidador progresivamente pierde oportunidades de ejercer algún oficio o
de realizarse como persona.
Todas estas consideraciones que se han venido señalando constituyen las bases
teóricas que sustentaron esta investigación, con la finalidad de diagnosticar la situación
de sobrecarga que presentan los cuidadores de los adultos mayores, en condición de
dependencia, en la parroquia Centro Histórico de Quito.
Metodología
El diseño es no experimental-transeccional, la técnica de investigación utilizada fue la
encuesta, y como instrumento de recolección de datos se aplicó el cuestionario. En ese
sentido, y de acuerdo a Breinbauer et al. (2009), se utilizó el test de Zarit abreviado para
cuidados paliativos, con la intención de determinar la sobrecarga del cuidador a partir del
desempeño de su rol. Este test cuenta con 100% de sensibilidad, 90,5% de especificidad,
95,5% de valor predictivo positivo y 100% de valor predictivo negativo frente al
diagnóstico de sobrecarga intensa, convirtiéndose en una excelente herramienta de
pesquisa.
Las opciones de respuesta siguen la escala Likert: siempre, casi siempre, algunas
veces, casi nunca y nunca; las mismas presentan una valoración que va desde 5 hasta 1,
en orden descendente. De igual forma, se elaboró un baremo cuya utilidad radica en
establecer rangos entre las medidas de: sin sobrecarga y sobrecarga intensa. Tal y como
se muestra en la tabla 1.
Adicionalmente, se aplicó un cuestionario para conocer algunas variables:
sociodemográficas como, por ejemplo: sexo, edad, estado civil, número de hijos,
situación laboral, número de horas dedicadas al cuidado y parentesco con el adulto
mayor. Estos aspectos complementan el diagnóstico realizado.
Tabla 1.
Baremo
Atributos
Rango
Sin sobrecarga
>o=1 hasta < o = a 3
Sobrecarga intensa
>de 3 hasta <o = a 5
Fuente: Elaboración propia (2022).
Por otro lado, la población está constituida por los cuidadores de adultos mayores con
dependencia entre grave y severa, residentes de la parroquia urbana Centro Histórico de
Quito, específicamente los que tienen consulta dica en el Hospital del Día Central
Quito. Para ello, se tomó una muestra de 120 cuidadores a quienes se les aplicó una
encuesta online. Los resultados fueron analizados mediante la estadística descriptiva,
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
100
específicamente en los valores absolutos y la frecuencia relativa para conocer la
proporcionalidad de las respuestas seleccionadas.
Resultados y Discusión
Respecto al análisis socio-demográfico de los cuidadores (ver tabla 2), la mayoría de
estos pertenecen al género femenino en un 83%, mientras que 17%, al masculino. En
cuanto a las edades en las mujeres están en un rango que va desde los 33 a los 63 años.
Este dato, es importante porque hay cuidadores que su rango de edad se aproxima
justamente a la del adulto mayor. Condición que pudiera afectar al cuidador por medio
del cansancio, fatiga, alteración en su estado emocional, lo cual va a repercutir más
rápidamente en su estado de salud, si se compara con una persona cuidadora de menor
edad.
Tabla 2.
Encuesta sociodemográfica de los cuidadores
Variables
Valor absoluto
Valor Porcentual
Sexo
Mujeres 83
Varones 17
83,33
16,67
Edad
Femenino 33 - 63
Masculino 42- 56
83
17
Estado Civil:
Casado
Soltero
Concubinato
Divorciado
72
15
6
9
70,60
14,30
5,90
9,20
Número de hijos
100
2,90 en promedio
Situación Laboral:
Desempleado
Trabajo en casa
86
16
84,30
15,70
Parentesco
Esposa (o) o
pareja:
Hija:
48,03
51,97
Horas de cuidado
20- 24 horas
100
Fuente: Elaboración propia (2022).
En cuanto al estado civil, el 76,50 %, de los cuidadores señalaron estar casados o
viviendo en situación de concubinato, mientras que el 15, 5 %, se encuentran solteros y
el 9,20 %, están divorciados. Esta situación indica que se pudieran presentar mayores
dificultades para atender el cuidado del adulto mayor, pues una gran mayoría tienen sus
propias responsabilidades.
En efecto, el número de hijos promedio alcanza a 2,90%, lo que permite considerar
que existen, como ya se dijo, otras obligaciones inherentes a su hogar, incluyendo el
esposo o la esposa. Estas indicaciones se corresponden con lo expresado por Family
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
101
Caregiver Alliance, citada por Forttes (Op. Cit.) cuando señalan que “más del 75% de los
adultos mayores que reciben cuidados de larga duración en casa lo reciben por parte de
un familiar o amigo sin pago de remuneración, principalmente esposas o hijas adultas”
(p. 43).
Otro aspecto a considerar de importancia, es que el 84,30 % está desempleado, lo cual
pudiera deberse precisamente a la pérdida de oportunidades por estar en la noble misión
de cuidar a su familiar. Asimismo, el 48,03% son esposas o esposos en menor grado del
adulto mayor, por lo que se advierte, como ya se indicó, que son personas de por sí
cansadas producto de su edad. El otro 51,97% son hijas o hijos (en su mayoría hijas) que
tienen otras obligaciones que atender/o han perdido oportunidades de empleo. El
problema se agiganta o agrava cuando las horas dedicadas al cuidado de su familiar se
sitúan en un rango de 20 a 24 horas, lo que puede ocasionar deterioro en la salud física y
emocional de la persona que asume el rol como cuidador.
Ahora bien, en relación a las respuestas emitidas por los cuidadores, como se puede
observar en la tabla 3, sobre el tiempo que le dedica al cuidado de su familiar, las
respuestas se pronunciaron en torno a la opción siempre en un 80,40 %, señalando que
no tienen tiempo para mismo. Esto significa que, el cuidador adolece de falta de
tiempo, que no le permiten tomar un descanso, dedicar un poco de tiempo a cuestiones
de índole personal, que pudiera repercutir en el deterioro de la salud, tanto física como
mental del cuidador. Este indicador de respuesta se relaciona con el baremo que asume
un valor de 4,73 distintivo de un rango que se caracteriza por una sobrecarga intensa.
Tabla 3.
Tiempo para sí mismo
Opciones
Número
cuidadores
encuestados
Siempre
82
Casi siempre
17
Algunas veces
3
Casi Nunca
Nunca
Total
102
Fuente: Elaboración propia (2022).
En tal sentido, García (2021) resalta que el cuidador necesita disponer de un tiempo
suficiente para desconectarse de los cuidados del adulto mayor. Al mismo tiempo, que le
permita tener higiene mental y actividades recreativas para recrearse. Se recomienda
solicitar la colaboración de otros miembros del núcleo familiar en aras de no recargarse
de trabajo, resaltando que es una obligación moral de todos los integrantes de esa familia.
Igualmente, cuando se le preguntó al grupo de encuestados sobre si se sienten
agobiados por intentar compatibilizar el cuidado de su familiar con otras
responsabilidades de trabajo y familia, las respuestas se adhirieron a las opciones siempre
y casi siempre con un 89, 22%, como se puede observar en la tabla 3, siendo la moda la
opción siempre, mientras que, el baremo se ubica en 4,55 representativo de una
sobrecarga intensa. Este entorno crea en el cuidador una alteración emocional que va
afectando su salud emocional, puesto que no logra conciliar ambos aspectos. A lo anterior
se une que una gran mayoría son mujeres que tienen otras obligaciones en el hogar y
consigo mismas.
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
102
De la misma manera, al preguntarles a los cuidadores sobre si el cuidar a su familiar
afecta negativamente la relación con otros miembros de la familia, las respuestas
señalaron la opción casi siempre y algunas veces en un 69,60 %. La moda es la opción
algunas veces, aunque hay que resaltar que las tres opciones sacaron una calificación
muy parecida, como se observa en la tabla 4. El baremo adopta una puntuación de 3,96,
propia de una sobrecarga intensa.
Ciertamente, el hecho de dedicarle tiempo a cuidar a su familiar incide en la relación
con los otros miembros de la familia, bien porque no les dedican tiempo a ellos o porque
el estado emocional es tan vulnerable que se crean conflictos que no permiten el diálogo
entre estos.
Los resultados concuerdan con las ideas de Colino (2019), quien advierte que es muy
posible que se den conflictos familiares, generalmente entre hermanos en función de la
preocupación que expresen los mismos por el cuidado del adulto mayor, ya que por lo
general es una persona en la que recae la responsabilidad de atención al adulto mayor,
que supone una sobrecarga diaria de actividades.
Tabla 4.
Relación con otros miembros de la familia
Opciones
Número
cuidadores
encuestados
Siempre
31
Casi siempre
33
Algunas veces
36
Casi Nunca
Nunca
Total
102
Fuente: Elaboración propia (2022).
Respecto a la pregunta relacionada con si piensa que su salud ha empeorado por cuidar
a su familiar, las respuestas giraron en torno a la opción siempre con un 59,80 %, siendo
también la moda como se puede observar en la ver tabla 5. El baremo se ubica en 4,44,
lo que significa una sobrecarga intensa.
Tabla 5.
Salud del cuidador
Opciones
Número
cuidadores
encuestados
Siempre
61
Casi siempre
25
Algunas veces
16
Casi Nunca
Nunca
Total
102
Fuente: Elaboración propia (2022).
Esas actividades que muchas veces van de 20 a 24 horas inciden negativamente en la
salud del cuidador por el esfuerzo físico en la movilización del adulto, la tensión
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
103
muscular, el estrés y la depresión. Lo anterior, entre otros aspectos, pudieran incrementar
la morbilidad en el cuidador.
Concerniente a la pregunta sobre si siente tensión al estar cerca de su familiar, las
respuestas se agruparon alrededor de las alternativas casi siempre y algunas veces con un
61,77 %, siendo la moda la opción casi siempre, como se observa en la tabla 6. El baremo
asume un valor de 3,67 propio de una sobrecarga intensa. Obviamente, el estar en
contacto con su familiar, observando cómo cada día se complican las condiciones físicas
y mentales del adulto mayor pudiera producir estrés, impotencia, depresión que se expone
todos los días a una rutina desesperanzadora.
Estos resultados concuerdan con lo referido por la Universidad San Francisco de Quito
(2022), donde se advierte que el proceso de cuidar a un adulto mayor, generalmente, se
prolonga en el tiempo, lo cual da lugar a una situación de dependencia entre el cuidador
y la persona adulta mayor, además de sentimientos de culpa al pensar que sus cuidados
no sean los más adecuados.
Tabla 6.
Tensión al estar cerca de su adulto mayor
Opciones
Número
cuidadores
encuestados
Siempre
24
Casi siempre
36
Algunas veces
27
Casi Nunca
Nunca
15
Total
102
Fuente: Elaboración propia (2022).
En relación con la pregunta sobre si siente que ha perdido el control de su vida desde
que comenzó la enfermedad de su familiar, las respuestas giraron en torno a la opción
casi siempre. La moda se ubica en la opción casi siempre, como se puede observar en la
tabla 8. El baremo asume un valor de 3,37 distintivo de una sobrecarga intensa que
aunado a la relación de dependencia pudiera alterar todos los planos personales del
cuidador.
Tabla 7.
El cuidador y el control de su vida
Opciones
Número
cuidadores
encuestados
Siempre
18
Casi siempre
31
Algunas veces
24
Casi Nunca
Nunca
29
Total
102
Fuente: Elaboración propia (2022).
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
104
Por último, cuando se le preguntó al grupo de encuestados si se perciben
sobrecargados en sus obligaciones relacionadas con su familiar, las respuestas indicaron
las opciones siempre y casi siempre en un 100 %, como se observa en la tabla 8. La moda
corresponde a la opción siempre. En consecuencia, el baremo asume una valoración de
4,77 representativo de una sobrecarga intensa. El no tener tiempo disponible para
mismo, el no poder conciliar la atención que presta a su familiar con sus otras
obligaciones y los conflictos familiares que se van generando impactan negativamente
en el cuidador.
Tabla 8.
Sobrecarga en las obligaciones del cuidador
Opciones
Número
cuidadores
encuestados
Siempre
79
Casi siempre
23
Algunas veces
Casi Nunca
Nunca
Total
102
Fuente: Elaboración propia (2022).
Conviene puntualizar, que la Fundación Pasqual Maragall (2021) señala que el
síndrome del cuidador ocurre en un 90%, y se manifiesta a través de la impotencia y la
rabia por no contar con la colaboración de otros miembros de la familia para la atención
del adulto mayor, además de que se sienten sobrecargados. Esas emociones suelen
convertirse en problemas de salud de tipo psicológico y físico.
De este modo, la sobrecarga está directamente relacionada con el nivel de dependencia
que presenta el adulto mayor y de acuerdo a las variables que maneja el test de Zarit
abreviado, como lo indica Breinbauer et al. (2009). Se relaciona, además, con insuficiente
tiempo para mismo, agobio al no poder conciliar el cuidado de su familiar con sus otras
obligaciones, conflictos familiares, salud, tensión emocional y control de su propia
existencia. Una mayor sobrecarga es causante de morbilidad e incluso de mortalidad
cuando se le compara con cuidadores sin sobrecarga.
Por tanto, el cuidar a personas mayores, y más cuando no tienen autonomía de
movimiento, requiere por parte del cuidador una atención esmerada y muy sacrificada
puesto que la misma genera estrés, sobrecarga, alteraciones emocionales y desequilibrio
en su vida personal y con el resto de los miembros de la familia (Salazar et al., 2019).
Igualmente, debe tener conocimientos previos para la atención del adulto mayor con
grados de dependencia.
Conclusiones
A modo de síntesis, es de interés destacar que la mayoría de los cuidadores que
participaron en la investigación pertenecen al género femenino, en edades que oscilan
entre 33 a 63 años. Adicionalmente, estos cuidadores están emparentados mediante el
vínculo de cónyuges y con un promedio de 2,9 hijos. Concomitantemente, la dedicación
al cuidado del adulto mayor dependiente de estos cuidadores, tiene un lapso de tiempo
que va desde las 20 a las 24 horas diarias, en concordancia con la sobrecarga detectada
con el test de Zarit.
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
105
Esta realidad está asociada a diversos factores que pueden ser modificados por el
cuidador, pues es este rol quien determina la práctica de cuidado, niveles de asistencia,
esfuerzo, uso de dispositivos de ayuda y dedicación. La toma de decisiones del cuidador
debe contar con conocimientos sobre el proceso de envejecimiento y los métodos de
ayuda.
En consecuencia, es importante resaltar que el cuidador requiere de una formación
para brindar los cuidados al adulto mayor, así como aprender a autorregular las
emociones, las cuales son medidas preventivas para proteger su salud. En ese sentido, se
promueve la importancia de crear programas educativos que permitan socializar cada
experiencia vivenciada por el cuidador, además de escenarios que favorezcan la higiene
mental y la recreación. Es conveniente el desarrollo de estrategias, tales como la
promoción de espacios inter y multi generacionales, el fomento de una cultura de
participación y redes de apoyo para el asesoramiento de los cuidadores (Instituto
Nacional de Personas Adultas de México, 2017).
Referencias
Alonso, P., Sansó, F., Díaz, A., Carrasco, M y Oliva, T. (2007). Envejecimiento
poblacional y fragilidad en el adulto mayor. Revista Cubana de Salud Pública.
http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol33_1_07/spu10107.htm
Aranco, N., Stampini, M., Abarrarán, P., Medellín, N. (2018). Panorama de
envejecimiento y dependencia en América Latina y el Caribe (Resumen de Políticas
IDB-PB-273). Banco Interamericano de Desarrollo.
http://dx.doi.org/10.18235/0000984
Breinbauer, H., Vásquez, H., Mayanz, S., Guerra, C., Millán, T. (2009). Validación en
Chile de la escala de Sobrecarga del Cuidador de Zarit en sus versiones original y
abreviada. Revista médica de Chile. Vol. 137, N ° 5
http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872009000500009
Colino, S. (28 de octubre 2019). El cuidador primario suele terminar enfrentado con
sus familiares.
https://www.google.com/search?q=Conflictos+familiares%3A+el+cuidador+prim
ario+suele+terminar+enfrentado+con+sus+hermanos+Las+rivalidades+latentes+p
ueden+reavivar+prob
Delgado, A. (2018). La dependencia en la vejez. Definición, características e
importancia en el cuidado. Revista Ocronos.
https://revistamedica.com/dependencia-vejez-definicion-
caracteristicasimportancia-cuidado/
Forttes, P. (2020). Envejecimiento y atención a la dependencia en Ecuador. Co-
publicación BID- EUROSOCIAL http//www.iadb.org
Fundación Pasqual Maragall. (22 de julio de 2021). El síndrome del cuidador, qué es y
cómo prevenirlo. https://blog.fpmaragall.org/sindrome-del-cuidador-que-es-y-
como-prevenirlo
García, M. (22 de julio 2022). Cómo cuidar a un familiar con demencia Web consultas.
https://www.webconsultas.com/tercera-edad/dependencia/efectos-que-sufre-el-
cuidador-de-una-persona-con-demencia
Machado, J. (21 de diciembre de 2021). Los adultos mayores en Ecuador recibirán
pensiones alimenticias. Primicias.
https://www.primicias.ec/noticias/sociedad/adultos-mayores-pensiones-
alimenticias-mies/
Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad Recibido (Received): 2022/06/16
Vol. 6, Núm. 2, pp. 96-106 Aceptado (Acepted): 2022/08/19
ISSN 2661-6904
106
Martínez, S. (2020). Síndrome del cuidador quemado. Clínica Médica Familiar.
Vol. 13. 13
https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1699-
695X2020000100013
Ministerio de Inclusión Económica y Social. Ecuador. (2018). Caracterización de la
población adulta mayor usuarios y unidades de atención de los servicios que presta
el MIES.
file:///C:/Users/MEGAPC/Downloads/2018%20INFORME%20PAM%20ENERO
%20(3).
Organización Mundial de la Salud. (2015). Informe Mundial sobre envejecimiento y la
salud. Ediciones de la OMS
https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/186466/9789240694873_spa.pdf
Organización de la Naciones Unidas. (2019). Envejecimiento. Informe sobre
perspectivas de la población Mundial 2019. https://www.un.org/es/global-
issues/ageing
Presidencia de la República del Ecuador. (2018). Es un deber moral cuidar a las personas
adultas mayores del país. https://www.presidencia.gob.ec/es-un-deber-moral-
cuidar-a-las-personas-adultas-mayores-del-pais-presidente-
moreno/%20Berenice%20cordero
Salazar, M., Garza, E., García S., Juárez, P., Herrera, J., Duran T. (2019).
Funcionamiento familiar, sobrecarga y calidad de vida del cuidador del adulto
mayor con dependencia funcional. Enferm Univ. 16(4): 362-373.
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sciarttext&pid=S1665-
Universidad San Francisco de Quito. (20 de julio de 2022). ¿Qué ocurre cuando dejamos
de cuidar? La realidad de los posts cuidadores familiares. Noticias USFQ.
https://noticias.usfq.edu.ec/2022/07/que-ocurre-cuando-dejamos-de-cuidar-la.html