Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad” Recibido (Received): 2021/11/16
Vol. 5, Núm. 3, pp. 43-59 Aceptado (Acepted): 2021/12/10
ISSN 2661-6904
54
universitarias, muestra que el 24,7% de las mujeres usaron el método anticonceptivo
hormonal por autoprescripción, demostrando que la elección inicial del método fue la píldora
en el 57 % de los casos y lo consumían sin asesoría médica (Cáceres, Thornberry, &
Cárdenas, 2014).
De acuerdo con la Coordinación de Medicina de la Adolescente del Instituto Nacional de
Perinatología, en México, es común que las mujeres opten por un anticonceptivo
recomendado por una amiga o alguien cercano a su círculo social. El 39% de las mujeres
mexicanas en edad fértil se automedican algún tipo de anticonceptivo, lo que implica riesgos
para su salud y embarazos no deseados (Pfizer, 2013).
Del mismo modo, los patrones de automedicación en un grupo poblacional colombiano,
en edades comprendidas entre 17 a 36 años, indicaron que el 43,5% utilizó anticonceptivos
orales automedicados, y que el 61% se automedica por las buenas referencias de
profesionales de la salud sobre el método oral. Adicionalmente, el 64% de las usuarias
automedicadas, presentaron cefalea en el 44% y náuseas en el 14% (Hurtado, Cárdenas,
Mosquera, Román, & Sánchez, 2018).
En cuanto al Ecuador, los estudios se enmarcan en el uso de la anticoncepción oral,
prevalencia, evaluación de efectos adversos, así como conocimiento, actitudes y prácticas;
no obstante, se reportan muy pocos estudios sobre la automedicación de anticonceptivos
orales. En tal caso, algunos estudios indican que casi el 50% de la población de Ecuador se
automedica, y los grupos farmacológicos más frecuentes son los antibióticos y
antinflamatorios no esteroideos (AINES), en primer lugar, seguido de los antigripales y
laxantes y los anticonceptivos en tercer lugar (Sánchez Muñoz, 2008) (Naranjo Ortiz , 2019).
Cabe destacar, que Ecuador ha transitado desde el año 1990 por situaciones alarmantes,
siendo la segunda tasa más alta de nacimientos en madres adolescentes entre diez países
analizados, equivalente a 75 por cada mil mujeres, cuatro puntos menos que Venezuela y 30
puntos por encima de Cuba, que tenía la tasa más baja. Mientras que, en el 2015, a pesar
haber llegado al cuarto lugar y de la reducción obtenida, volvió a ocupar el segundo lugar de
embarazo adolescente, entre los diez países analizados. (Ministerio de Educación del
Ecuador, 2017 ).
Por otro lado, El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC, 2014), indicó que de
las mujeres de entre 15 a 24 años, 6 de cada 10 ya tuvieron alguna experiencia sexual previo
al matrimonio; el 80,1% de las mujeres en edad fértil, casadas o unidas planifican su
embarazo, y solo el 12,2% usan pastillas anticonceptivas; razón por la cual, el estado
ecuatoriano implementa y operativiza el Acuerdo Ministerial 2490, con la finalidad de
regular el acceso a métodos anticonceptivos (MAC) y planificación familiar. (MSP, 2018).
Adicionalmente, algunas fuentes (INEC, 2010), indican que 2 de cada 10 partos son de
adolescentes y 4 de cada 10 mujeres tuvieron su primer hijo entre los 14 y 19 años, 9 de cada
10 adolescentes ecuatorianos quisieran hablar de sexualidad en familia, pero únicamente el
5% de adolescentes ha recibido información sobre este tema de parte de su padre o madre.
Seis de cada 10 mujeres de entre 15 a 24 años ya tuvieron alguna experiencia sexual previa
al matrimonio, 80,1% de estas mujeres en edad fértil, eran casadas o unidas que planifican,
en un 12,2%, con pastillas anticonceptivas (INEC, 2014). Esto demuestra que los embarazos
en adolescentes están relacionados con la dificultad de acceso a información adecuada sobre
métodos anticonceptivos, alejada de mitos (Guillén Terán, 2015). Al mismo tiempo se
evidencia que las jóvenes conocen los métodos anticonceptivos, aunque existe una gran
brecha entre el conocimiento y el uso de estos (Gómez-Inclán S. &.-A., 2017).