Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad” Recibido (Received): 2021/03/12
Vol. 5, Núm. 1 Aceptado (Acepted): 2021/04/24
ISSN 2661-6904
Carta al Editor
Reinventar el espacio de las mujeres en tiempos de crisis
Rethinking women´s place in times of crisis
Miembros del Comité Editorial:
Las coordenadas de nuestro tiempo nos obligan a renovar una y otra vez la pregunta por
el lugar de las mujeres. La crisis sanitaria ha revelado en todas las latitudes que las conquistas
de las mujeres, a lo largo de los años, pueden serles arrebatadas en unos pocos meses.
Imposible abordar y discutir todas las aristas de la cuestión. No profundizaremos en el
hecho de que las mujeres han sido las mayores afectadas por el desempleo desde el inicio de
la crisis sanitaria (CIM/OEA, 2020), ni que las cifras de femicidios y otras formas de
violencia contra ellas se hayan multiplicado desde marzo del 2020 (OMS, 2020). Diremos
solamente que el lugar de las mujeres ha sido una vez más puesto en cuestión, pero no
solamente en el espacio social o en la vida pública, sino al interior mismo de los hogares, de
las parejas y de las familias; lugar que parecía estarles destinado “naturalmente”.
Diremos solamente que una de las particularidades de la crisis actual es que parecería
haber logrado desaparecer las fronteras entre lo público y lo privado. La vida laboral o la
educación, que usualmente tenían lugar “afuera”, se han visto confinadas conjuntamente con
los cuerpos de sus protagonistas. La separación entre unos y otros al interior de la familia se
ha vuelto impracticable, la ausencia, indispensable, el vínculo social y amoroso, imposible.
En un contexto tal, se entiende que las parejas funcionen menos bien que antes, que los
adolescentes no añoren otra cosa que reencontrarse con sus pares y que los niños ansíen los
juegos y los encuentros al aire libre. Cabe preguntarse ¿cuál es el lugar de las mujeres, al
interior de este fenómeno?.
El espacio concreto de la casa, del interior, del hogar, pero también su correlativo
simbólico, lo íntimo, lo secreto, lo particular, ha sido identificado históricamente con lo
femenino. Así, los espacios que las mujeres ocupan incluso, “tradicionalmente”, se
encuentran excedidos, desbordados, llenos. Hace falta un cierto vacío para habitar un lugar,
provisto que este se encuentre disponible para alojar a un sujeto (Rojo, 2020).
Si se admite que, además de haber obtenido el derecho de ocupar de manera legítima un
lugar en el espacio público, las mujeres somos, todavía, los seres que cuidan, que educan y,
de algún modo, responsables de la familia (CEPAL, 2020), es indispensable repensar el lugar
que las mujeres ocupan al interior mismo de los espacios familiares. Las diferentes formas
de violencia que proliferan en dichos espacios (Montero-Medina, Bolívar-Guayacundo y
Aguirre-Encalada, 2020), nos permite inferir que estos nunca fueron “naturales”.
Las mujeres habremos de reinventar nuestro lugar y legitimarlo una y otra vez, tanto en
la vida íntima como en la vida social. Cabe preguntarse por qué, y creemos que la discusión
académica, a partir de espacios como este, es un punto de partida para pensar la cuestión.
Pazmiño Márquez, Gabriela Alexandra. Doctora en Psicopatología. Universidad
Internacional SEK. Quito-Ecuador. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7352-7952
Email: gabriela.pazmino@uisek.edu.ec