Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad” Recibido (Received): 2020/10/18
Vol. 4, Núm. 3, pp. 52-64 Aceptado (Acepted): 2020/12/05
ISSN 2661-6904
53
Keywords: skin aging, signs of facial aging, hyperpigmentations, phototype IV, mechanical
exfoliations
Introducción
El envejecimiento cutáneo es un proceso natural producido por un conjunto de cambios que
se producen en la piel con el paso del tiempo. Como consecuencia, presenta una serie de
alteraciones en células y tejidos expresados en una reducción progresiva de la capacidad de la
piel para mantener la homeostasis, senescencia y / o apoptosis de células dérmicas (Araujo,
Lobo, Trindade, Silva, & Pereira, 2019). Esto se observa al presentar variaciones en el subcutis,
en la dermis y la epidermis causando disminución en la elasticidad, la aparición de arrugas y
alteraciones en la pigmentación de la piel (Aguilar & Romero, 2014).
No obstante, el envejecimiento de la piel está determinado por múltiples factores, sean estos
intrínsecos y extrínsecos, que causan cambios. El envejecimiento intrínseco o biológico está
determinado genéticamente y se produce naturalmente en el cuerpo. Es un proceso fisiológico
inevitable y se asocia al avance de la edad, lo que da como resultado una piel fina y seca,
arrugas finas y atrofia dérmica gradual (Zhang & Duan, 2018). Como parte de los factores
intrínsecos del envejecimiento, se destacan la genética, las hormonas y otros procesos
metabólicos, los cuales intervienen en la aparición prematura de procesos de envejecimiento
celular, responsables de la degeneración del tejido y de las fibras elásticas que son necesarios
para proporcionar resistencia a la tracción, elasticidad e hidratación a la piel, respectivamente
(Gonzalez, Errasti, & Guerra, 2017).
Hay características histológicas que acompañan estos cambios. Los más considerables,
ocurren dentro de la capa de células basales, donde se observa que a medida que una persona
envejece, se reduce la proliferación de células en la capa basal. Luego, se afina la epidermis,
se vuelve más delgada y en el área de la dermis hay una disminución considerable de su espesor
y con ello la disminución del colágeno. Este proceso de disminución de la capacidad
proliferativa de las células, incluidos los queratinocitos, los fibroblastos y los melanocitos, se
denomina senescencia celular. En muestras de piel de donantes humanos de diferentes edades,
hubo un aumento dependiente de la edad en la expresión del marcador de senescencia β-
galactosidasa en fibroblastos dérmicos y queratinocitos epidérmicos, lo que indica que la piel
envejecida contiene más células senescentes. (Sánchez, Sánchez, & Díaz, 2019).
En cuanto al envejecimiento extrínseco, se produce como resultado de la exposición diaria
a factores ambientales externos tales como: la contaminación del aire, el tabaquismo, la mala
nutrición, radiación ultravioleta, polución, la reiteración de ciertos movimientos musculares, y
diversos aspectos del estilo de vida, tales como la posición al dormir, nutrición y estado de
salud en general (Pereira, S/F). (Zhang & Duan, 2018). En este sentido, todos estos radicales
libres dañan lípidos, proteínas y ADN, lo cual limita la capacidad de las células para que se
evidencien a través de la presencia de arrugas finas y gruesas, apariencia de textura rugosa,
sequedad y descamación de la piel, y la presencia de hiperpigmentación en algunas zonas de la
tez facial (Moncayo, 2015).
Las hiperpigmentaciones cutáneas se caracterizan por la presencia de manchas irregulares
de color marrón claro u obscuro de superficie lisa y plana y de tamaño variable, localizadas en
zonas fotoexpuestas como resultado de un incremento de melanina y a la exposición continua
al sol sin el uso de película protectora (Moncayo, 2015). Estudios han demostrado que la
sobreexposición al sol es una de las principales causas del envejecimiento cutáneo prematuro.
Esto puede causar que la piel se empiece a arrugar, debilitar y engrosar. Dado a que este es un
proceso que se desarrolla de forma gradual, se exterioriza mucho tiempo después de ocurrida
la exposición, debido a la degeneración del colágeno, alteración de la elastina y, por
consiguiente, modificación de la piel, causando resquebrajamiento del estrato córneo,