Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad” Recibido (Received): 2020/07/29
Vol. 4, Núm. 2 pp. 63-74 Aceptado (Acepted): 2020/08/18
ISSN 2661-6904
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moldeada en un sentido u otro por la cultura. Ambos constructos son aplicados al deporte en
sus diferentes manifestaciones (Pelegrín, 2005).
El comportamiento agresivo y violento en el deporte se define como el conjunto de
pensamientos, actitudes y conductas inadecuadas, que implican una serie de respuestas que
traspasan la línea de las normas, el respeto, la consideración, el control y, en definitiva, la
deportividad. La conducta agresiva en la deportista abarca, en su conjunto, una serie de
reacciones desajustadas, como, por ejemplo: insultar, amenazar, desafiar, criticar, pegar,
golpear, empujar, escupir a otro jugador, entre otras acciones (Pelegrín y Garcés de Los Fayos,
2007).
La violencia en el deporte se idealiza, condena, legitima o tolera, y en ocasiones se le
confunde con la vehemencia competitiva (Perdomo, Monteagudo y O´Reilly, 2018). A través
del deporte se modela la conducta y el desarrollo de valores. Pero los deseos de ganar a toda
costa, la presión de familiares, de entrenadores y las propias federaciones o instituciones,
puede promover el desarrollo de contravalores no deseables. Consecuentemente, el
tratamiento de la violencia desde una mirada educativa constituye una necesidad en el entorno
deportivo.
Materiales y Métodos
Se emplearon como métodos del nivel teórico el análisis y la síntesis, así como la
triangulación metodológica. Entre los empíricos se utilizó la entrevista, la encuesta y la
observación participante. Se procedió a la revisión de documentos oficiales como el
Programa de Preparación Integral del Deportista para el Béisbol (PIPD, 2016-2020), así
como bibliografía especializada en relación a las concepciones sobre la violencia y sus
manifestaciones en la esfera de la Cultura Física.
La violencia en el deporte formó parte de una de las líneas de investigación del
macroproyecto: Preparación integral del deportista en Villa Clara (Sánchez Oms y col.,
2019), que incluyó varios deportes, escogidos en base a los resultados obtenidos, así como
las demandas y necesidades en la provincia.
El diagnóstico fue realizado a entrenadores deportivos, profesores y estudiantes de la
Facultad de Cultura Física, bajo consentimiento informado. Se encuestaron 47 profesores de
la facultad seleccionados de forma intencional, por conveniencia. El estudio se complementó
con una encuesta al azar a 106 estudiantes de primer año de la carrera; los criterios obtenidos
sobre la violencia y sus manifestaciones en este contexto sirvieron de precedentes para
contextualizar la situación en el béisbol.
Se optó por el Béisbol categoría sub-23 como escenario, por constituir un evento masivo,
de gran aceptación, popularidad, de buenos resultados a nivel nacional, y donde se han
manifestado en varios eventos diferentes expresiones de violencia. Se realizó una entrevista
grupal estandarizada a 47 entrenadores de Béisbol de la provincia, y se efectuaron 18
observaciones, 15 a sesiones de entrenamiento (de ellas 9 constituyen topes preparatorios) y
3 a competencias, durante el 2018, en la etapa de septiembre-noviembre.
Las observaciones realizadas, tanto a entrenamientos como a competencias, tenían una
agenda de puntos en común, pues se enfocaba a determinar sobre el terreno el
comportamiento de los atletas, la existencia de diversas expresiones de violencia, tanto en el
lenguaje, los gestos, en los aspectos físicos, como en lo psicológico.